There was once a very lovely,very frightened girl.
She lived alone except for a nameless cat.

miércoles, 20 de enero de 2010

17 years ago since Audrey died



R.I.P. Audrey Hepburn
20 Enero de 1993
Tolochenaz,Suiza
“I probably hold the distinction of being one movie star who, by all laws of logic, should never have made it. At each stage of my career, I lacked the experience.”
“I never think of myself as an icon. What is in other people's minds is not in my mind. I just do my thing.”
Audrey Hepburn

domingo, 3 de enero de 2010

La muerte siega

Me convertí en cazador de hombres.Pese a toda mi lucidez,estaba loco.Pasé muchas horas al acecho,en la trinchera,con la carabina de precisión con visor telescópico,complaciéndome en matar a los rusos en sus propias trincheras.Cada vez que veía a uno de ellos saltar por el aire con unas de mis balas en el cuerpo,experimentaba una especie de placer.Un día,Von Barring me sorprendió en esta ocupación.Le descubrí de repente.Ignoraba cuánto rato hacía que me observaba.Me puse a reír y le dije que había derribado a siete en media hora.Sin una palabra,me confiscó la carabina y se marchó.Lloré como un niño a quien acaban de quitar su juguete favorito y,durante mucho rato,permanecí allí,inmóvil,con la mirada perdida.Naturalmente,Von Barring tenía razón.
Recuerdo el día siguiente con perfecta claridad.El furriel estaba llenando de sopa mi escudilla -sopa de vaca vieja-cuando resonó una explosión ,muy próxima ,y algo ardiente me golpeó la pierna.Bueno,ya sólo tienes una pata,pensé con una indiferencia total.Pero no experimentaba ningún dolor y seguía estando en pie.Era la mitad de un cuarto trasero de la vieja vaca lo que la explosión me había lanzado entre las piernas.La cocina estaba hecha añicos y cinco o seis cadáveres yacían bañados en sangre y en la sopa esparcida.
Me eché al hombro el pedazo de carne y me reuní con los compañeros,que inmediatamente organizaron un banquete.
-La desgracia de unos hace la dicha de otros -observó Porta filosóficamente.
En mi lugar,todos hubiesen reaccionado lo mismo que yo:recogiendo el cuarto de vaca y marchándose a festejarlo con los compañeros.No fue el cinismo lo que me impidió socorrer a los heridos,sino la guerra.La guerra es así.Había personal especializado para cuidar o rematar,según los casos,a los muchachos heridos.Aparte de a sus compañeros más íntimos,el soldado en guerra no conoce a nadie.

sábado, 2 de enero de 2010

Nuestro primer encuentro

Von Barring me alargó la mano,le dio a la mía un apretón enérgico,amistoso...Yo no me recuperaba de mi asombro.Es la clase de cosa que un oficial del Ejército prusiano no puede sencillamente hacer;pero él lo hizo,y después de hacerlo,me dijo:
-Bienvenido,muchacho,bienvenido a la quinta compañía.Te han metido en un regimiento asqueroso,pero aquí vamos todos juntos y nos defendemos lo mejor posible.Busca el camión número 24 y preséntate al Unteroffizier Beier;él es el jefe de la sección número 1.
Luego sonrió;la sonrisa abierta,sincera,amistosa de un joven oficial sin complejos,agradable,simpático.
¡Me quedé completamente atónito!
Encontré el camión 24 y alguien me indicó el Unteroffizier Beier,un hombrecillo de unos treinta y cinco años,vigoroso,que jugaba a los naipes con otros tres sujetos sentados alrededor de un tonel.Me detuve a la distancia reglamentaria de tres pasos,hice chocar violentamente mis tacones y empecé con voz resonante:
-Herr Unteroffizier,el soldado Sv...
No pude proseguir.Dos de los cuatro sujetos se habían levantado de un salto de los cubos invertidos sobre los que estaban sentados,y estaban ahora en posición de firmes,rígidos como postes,con los dedos pegados a la costura del pantalón,en tanto que el suboficial y el cuarto individuo se dejaban caer al suelo,con los pies por el aire,enviando a revolotear sus cartas alrededor de ellos como hojas muertas arrastradas por una borrasca otoñal.Por un instante,los cuatro me contemplaron fijamente.Luego,un corpulento Obergefreiter pelirrojo exclamó:
-¡Válgame Dios,compañero!¡Valiente susto nos has dado!¡Cualquiera creería que nuestro Adolfo nacional se te ha metido en la piel!¿Qué mosca ha podido picar a un tonto de pueblo como tú para que permitas interrumpir las ocupaciones inocentes de unos burgueses apacibles como nosotros?¡Vamos,habla!
-Se presenta el soldado Sven Hassel,Herr Obergefreiter.Orden del teniente Von Barring para que me presente al jefe de la sección número 1,el Unteroffizier Beier...
Beier y el cuarto hombre se levantaron y el cuarteto me contempló con ojos horrorizados .Un solo ademán suplementario ,decían claramente sus expresiones aterrorizadas,y todo el mundo huiría pegando alaridos.Y luego,bruscamente,estalló una risa general,homérica.
-¿Le habéis oído?Herr Obergefreiter.¡Ja,ja,ja!Herr Unteroffizier Beier.¡Ja,ja,ja!
El Obergefreiter pelirrojo se inclinó profundamente ante Beier y prosiguió:
-¡Su Honorable Excelencia!¡Vuestra Gracia,adornada con todas las virtudes!Vuestra cautivadora Magnificencia,Herr Unteroffizier Beier,imploro de su bondad...
Yo los contemplaba estúpidamente,a uno después del otro,incapaz de captar la gracia de la situación.Cuando hubieron dominado su paroxismo de hilaridad,el Unteroffizier me preguntó de donde venía y mi respuesta obtuvo inmediatamente todas sus simpatías.
-Ponte cómodo en el piano,amigo -continuó el pelirrojo-.¡El batallón disciplinario de Hannover!¡Ahora comprendemos el motivo del porqué y el cómo!De momento,hemos creído que tomabas el pelo al golpear los tacones de esta manera;pero supongo que es un auténtico milagro de Dios el que te queden aún tacones que hacer chocar.¡Bueno,estás en tu casa!
Estas palabras señalaron mi entrada en la seccion 1.ª,y menos de una hora más tarde ,rodábamos hacia Friburgo donde debíamos ser constituidos en unidades combatientes que a continuación serían enviadas,para entrenamiento supletorio,a las cuatro esquinas de una Europa presa de locura.
La legión de los Condenados,Sven Hassel